Rumis. Dramaturgia y dirección de Manuel Barragán

Por Gunnary Prado

A principios del año en El Foro se presentó la antología de dramaturgia “Teatro de la Gruta XVIII” que colecciona el primer lugar y las obras finalistas del Premio Nacional de Dramaturgia “Gerardo Mancebo del Castillo” 2017, de entre las cuales se encuentra la obra Rumis del autor originario del bajío mexicano, pero hoy por hoy, uno de los mayores talentos de teatro en Michoacán. El día de ayer sábado 12 de mayo, el dramaturgo y también director de la puesta, estrenó la puesta en escena Rumis en el Foro Eco de nuestra ciudad de Morelia. Lo acompañaron actores de gran talento como son: Ricardo Robles, Noemí Uribe, Manuel Cardoza, Néstor Tovar, Michel Aguilar y el apoyo en la asistencia de dirección de Ari Ponce.

32381212_2044998102194430_2608674633494298624_n (1)

 

Rumis es la historia de Jaime, un joven teatrero que se enfrenta al predicamento de haber sido echado de su departamento que compartía con Ana su ex – novia, quien ya ha llevado “a vivir con ellos” a un novio nuevo. Jaime errabundo y en condición precaria le pide ayuda a su amigo Samuel para que lo deje vivir con él. En un pase subterfugio logra instalarse con Samuel y su madre. Aquel, con el afán de deshacerse de él, le consigue un proyecto de teatro remunerado: ser profesor de un taller de teatro en una penitenciaría. Aquí es donde comienza nuestra historia de Rumis. Jaime comienza a coordinar un taller por demás sui generis donde participan los presos más disímbolos: “la leona, Leo” un asesino de barrio que representa la lealtad y la fidelidad al grupo que te acoge; “Óscar” el viejo y sabio escritor que no puede terminar su novela, él es un parricida que no deja de conmoverse frente a la humanidad; “Enrique” el sujeto en el lugar equivocado, con familia equivocada, acusado faltamente de un delito que no cometió; “Fede” que tomó el camino corto y se vio involucrado en un lío mayúsculo de drogas (aproximadamente de un kilo de cocaína). Para todos ellos hay una frase que los puede explicar: la cuna es destino.

IMG_20180513_202604

Tuve la oportunidad de leer la obra con anticipación a este estreno y debo decir que me fue muy agradable encontrar en la última publicación de Manuel Barragán una literatura más ligera (en relación a las historias melodramáticas que siempre lo rondaban) pero a la vez más contundente en relación a lo que quiere comunicar. El texto dramático explora mucho más profundo en el diálogo dramático (apartándose de la mal llamada narraturgia) y en la caracterización de los personajes, logrando así dramatis personae más voluminosos con quienes puedes engancharte emocionalmente.

Paradójicamente estos abordajes (me refiero al diálogo dramático y la construcción del personaje) me parecieron refrescante, porque aunque aparentan ir en sentido opuesto a todo “lo contemporáneo” tan a la moda en la escena contemporánea, -me refiero a las fórmulas prácticamente agotadas: posdrama, impersonajes, sin tensión, ni conflicto dramático, todo ello como parte de la llamada crisis del drama, que se resume en el resistirse a contar una historia y sustituir eso por mostrar acontecimientos en la escena, únicamente; contrario a esto, Barragán parece insistir en mostrarnos historias, en llevarnos a los orígenes del teatro: re-presentarnos la vida para comprenderla.

En la puesta en escena podemos encontrar variantes al texto, también renovadoras para el estilo de Barragán. En primer lugar lo evidente, estamos frente a un reparto de varones, cabe recordar que en otro momento señalaba la constante en Barragán de poner al centro de sus historias a mujeres (para nada esto señala otra cosa mas que el hecho de estar frente a un dramaturgo que indagaba con intensidad en la condición femenina). También hay algo que salta a la vista: en su versión escénica, el director y dramaturgo se decantó porque el personaje de Samuel lo hiciera una actriz, rebautizándolo como Sabina, esto, sin cambios sustanciales en la historia.

Debo decir que en la lectura yo me encontré frente a un ritmo y una atmósfera más solmene y sórdida que el tono en el que se resolvió la puesta en escena, la cual está en clave más bien cómica, no sin sus respectivas notas de conmoción, histeria, misterio, suspenso. En un escenario prácticamente vacío vemos a los seis actores (incluyendo el propio Manuel Barragán) poner y recomponer espacios ficcionales (la celda donde se desarrolla el taller, un parque, una funeraria, el escenario donde presentan la obra final, un gimnasio de la cárcel, etc.) con tan solo seis bancos de madera. Estrategia escénica que este director ya ha utilizado en otros de sus montajes –por ejemplo, Si te encuentro donde utilizaba huacales de madera para resolver de la misma manera los espacios de la historia; o Viaje a Disneylandia donde el elementos son cubetas– aunque es necesario hacer notar que en esta ocasión observamos mayor depuración de dicha técnica que se traduce en claridad y mayor creatividad (al evocar los más variados espacios con pocos movimientos) sin entorpecer el ritmo de la obra, ni la construcción de la tensión dramática (que le sucedía en las obras antes mencionadas).

Los actores que acompañaron al joven escritor se destacan por su trabajo de interpretación y desarrollo escénico. Todos y cada uno me sorprendieron de grata manera. Hay que considerar que a casi todos los he podido ver en otras producciones y considero que lo alcanzado en esta ocasión ha sido de gran valía. Cabe subrayar que noté al principio de la función una velocidad innecesaria que se traduce en poca audibilidad del texto. Velocidad que va asentándose conforme avanza la historia, hasta alcanzar un ritmo más amable para el espectador, de tal manera que podiamos ir procesando lo observado y escuchado.

IMG_20180513_202701

Como decía el tono de la obra es más una comedia que un drama existencial (lo que me había parecido en la lectura) esto creo que tiene que ver con la convención escénica que establece el director y los actores: nada sale de escena, nada sale del marco de ficción. Luego, por momentos los actores se separan del centro del acontecimiento escénico para ser parte expectante o para componer una estampa que nos remite al pasaje por venir o que ha dejado atrás. Actoralmente el espectro es muy amplio, sobre todo en Robles, quien lleva la “voz cantante” del reparto, oscila desde la farsa hasta la pieza, pasando inclusive por un tono didáctico. En todos ellos notamos cierta exacerbación de las emociones y la enunciación. Esto no hace que pierda verosimilitud, no obstante, pierde algo que me parece aún más importante: la voluptuosidad de la palabra.

Con esta expresión quiero hablar en sentido estricto. Me refiero a que los actores están perdiendo la sonoridad y colocación de las palabras. No hay que olvidar que es el medio artístico con el cual están construyendo este drama, considerando que los otros recursos son más técnicos que estilísticos. Por lo que es necesario invertirle mayor trabajo en el discurso y la enunciación: que cada frase dicha por el personaje resuene en la caja negra como escenografía, musicalidad, cuerpo.

En el momento de la función pensé que no había nada en el progresión de la obra que justificara una coreografía al puro estilo de la comedia musical de Brodway. Sin embargo, ahora que reviso esta reseña me doy cuenta que sí hay, que justamente ese tono cómico, esa ligereza con la que se aborda este tema más bien siniestro (la vida en situación de reclusión) abre la posibilidad de que estos personajes –que no son lineales- puedan bailar en el medio del desarrollo de los acontecimientos.

IMG_20180513_202617

 

Últimamente he estado muy atenta a discusiones en relación a la “construcción de públicos para el teatro”. Tal parece que la única manera de construir un público para el teatro es a través del propio teatro (esto parece una perogrullada pero no es tan claro como, no se puede aprender a nadar por correo). Muchas veces transitamos nuestro camino por el teatro sin preguntarnos, ¿qué público construye (o términos más posmodernos e interesantes, deconstruye) mi obra de teatro? En el caso de Barragán, y en general de ese gran proyecto que es Vaso Teatro, puedo asegurar que no hacen teatro para teatreros, ni para filósofos, ni para expertos en el Arte. Esta agrupación hace teatro para un público más amplio, a lo mejor menos hábil en las prácticas del arte contemporáneo (tan cercano al abstraccionismo, la arte conceptual, al arte procesual, etc.) pero, más experto en historias y en el desarrollo de estas (por ser grandes consumidores de cine, series, telenovelas, probablemente lectores). En esta lógica, Rumis como en otros momentos de la dramaturgia de Manuel, es una historia bien contada, que tiene un gran valor en términos de la difusión del teatro: ya que el texto es teatro dentro del teatro (puesta en abismo, es el concepto de análisis) una convención más cercana a la tragedia al Siglo de Oro Español (Lope de Vega, Cervantes) que al Teatro Moderno de la segundad mitad del siglo XX (Samuel Beckett, Heiner Müller), dos períodos del teatro donde encontramos esta fórmula de manera destacada. Otro rasgo de esta difusión del hacer teatral son los pasajes donde los personajes hablan sobre el teatro a partir de la insinuación de los nombres de cada personaje que recuerda algún célebre autor de la historia del teatro. (Jaime apoda a todos los personajes de acuerdo a un autor dramático histórico, por ejemplo, “Óscar” es “Óscar Liera”, “Fede” es “Lorca” por Federico García Lorca, “Enrique” es “Henrik” por Henrik Ibsen, etc.).

La compañía prometió anunciar una próxima temporada de esta obra. La invitación sigue siendo la misma: apoye al teatro independiente de nuestra ciudad y acompañe a esta agrupación en sus próximas funciones, porque como dice el personaje “Leo [la leona]: son mi barrio y al barrio no se le deja abajo”.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s